“Quienes se dedican a predecir el futuro y la verdad, habiendo adquirido un alma libre y no esclavizada, no valoran en exceso la fortuna, ni se aferran a la esperanza, ni temen a la muerte; al contrario, viven imperturbables ante las adversidades, cultivando la confianza en sí mismos, y no se regocijan excesivamente ante el bien ni se deprimen ante el mal, sino que se contentan con lo que tienen. Quienes no desean lo imposible son capaces de soportar lo predestinado mediante su propio dominio de sí mismos; y, al alejarse de todo placer o alabanza, se convierten en soldados del destino.”
-VETCIO VALENS
Astrólogo Helenístico de Antioquía, 175 dc.



